Mientras pedaleo

La programación de videos está media funada, y hay muchas bandas que no conozco, pero me gusta el programa de la Nicole, ahí con su guatita hablando de rock y programando puros videos en vivo. Muy cool ella rockeando con bebé por nacer incluído, me angustia eso sí un poco pensar que quizás no le pagan su sueldo ... no puede estar pasando rabias si está embarazada.
Y qué me importa a mí todo esto? cuantos minutos me faltan? Su resto igual todavía...
Mmmmmm, mientras transcurren más minutos, y consumo más calorías, y transpiro como loca, pienso que ahora que ando en mi new life style, sanita, a puro GYM, no es tan terrible no poder tomarme un copetito en un carrete (osea evidente, si no era seca tampoco, pero alocarse su resto también viene bien, no sé cosas que me cuestiono). De hecho el fin de semana pasado fui a un carrete de PULP (y lo pasé bien sin mi clásica piscola con blanca), solamente por el gusto de bailar una vez más todos los temas de Jarvis y deleitarme con su delgada y elegante figura britsh en pantalla gigante. Y iba todo muy bien, primero programaron el concierto de Jarvis en Chile, y después para calentar motores harta música variada, bien cargada eso sí al brit y al indie. Evidente que estas categorías incluyen a Brett en el sillón fucsia, atroz de alucinante la imagen, en fin todo bien, toda la gente prendida, hasta que el dj oficial de la Blondie le cede las perillas a Sergio Lagos ... TODO MAL PÉSIMO.
Supongo que hasta ese pasado sábado yo era una de las pocas personas en Santiago que defendía un poco a Lagos cuando todo el mundo decía que es un prepotente y un ególatra de mier... Hasta me peleaba con mis compañeritos de office para programarlo en la red de música y videos del aeropuerto. Eso hasta que tuve la mala suerte de toparmelo en un carrete programando música.
La escena es la siguiente: Lagos pone pura música bajada, la gente se funa y se va a sentar, o se quedan parados, pifiándolo y gritándole que se baje. El no se baja, con los brazos hace gestos, y aleona al público para que lo pifeen más. Cuando de repente por un milagro, o por un segundo de coherencia, acierta y pone un tema bueno, y todos se encienden nuevamente y bailan desenfrenados, a Lagos le da la hueá y corta el tema en la mitad, abucheo generalizado. Yo entre indignada y entre muerta de la risa, (a estas alturas de la noche me duelen las patas, y lo único que pretendo es ver a Jarvis con su güena camisa de principios de los 90 cantando Lipgloss) le grito que se vaya a su casa a cuidar a la Nicole y al bebé. El parece que escucha, se ríe y me tira un beso por los aires, es lindo igual el hueón coqueto, pero no por eso se me olvida que es horrible de malo disjockeando. Y lo sigo pifeando, el apalude, se ríe y sigue programando muy, pero muy mal la música. A pesar de eso lo paso bien, y pienso que todo este rato bailando igual es más ejercicio extra y nada lo paso bien igual ando tan feliz por que sí, mi vida sigue igual de más o menos fomeque que siempre, no tengo ninguna novedad, pero ando happy, happy, happy.