Las estrellitas del sur


Este Lunes 23 de Abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, y hace días andaba con ganas de escribir algo al respecto.
Algo más positivo que mis dark / recientes entradas tan cargadas de Transantiago (ya parece que tengo un delirio paranoide al respecto), de pocas horas de sueño y muchas horas de trabajo. A veces todo se nubla y pareciera que no hay ni una estrellita por ahí, pero si las hay, solo que a veces no sabemos verlas.
Incluso en Santiago pasan cosas lindas y con motivo el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, se realizarán actividades entretenidas y estamos todos invitados a participar. Se realizarán actividades en las Bibliotecas, en Museos, en la Plaza Baquedano, etc.
Por ejemplo los entusiastas y siempre creativos amigos de Plagio, regalarán 100.000 libros de Bolsillo "Santiago en 100 palabras: Los 100 mejores cuentos 3". Y también harán una exposición retrospectiva del mismo tema, en la Biblioteca de Santiago, en donde además durante todo el mes de mayo se realizarán talleres de Microcuento, como para ir calentando los motores para la versión 2007 del concurso (aunque eso partirá recién en junio).
Más información de estas actividades la encuentran acá.
Y para los que quieran una completa agenda de actvidades visiten esta página (que además tiene un diseño muy lindo y cargado de alegría)
Las imágenes que estan arriba, son parte de mis recuerdos, y a la vez un homenaje a las mamás, papás, y a las (los) profes que con tanto cariño les enseñan a leer y escribir a los niños, abriéndoles un universo mágico y enriquecedor del que pueden formar parte activa durante el resto de su vida (sólo falta que quieran). Y también un recordatorio, para todos los fuimos niños y a veces olvidamos tan rápido algunas de esas características que no debiéramos abandonar nunca (alegría, espontaneidad, inocecncia, capacidad de asombro, etc).
La primera imagen, es el escaneo del (probablemente) primer relato que escribí en mi vida, y que se titula como esta entrada "Las estrellitas del sur", y quiero rescatar esa energía tan linda y optimista acerca de la vida, por que aunque sea invierno siempre pueden alegrarnos las flores y las estrellitas, multipliquémoslas entonces.
La segunda imagen es un pedacito del "ALFABETIERE con lettere mobili" de "Finestra sul mondo", que es el silabario con que me enseñaron a leer.
Sobre la importancia que la lectura y la escritura han tenido en mi vida, simplemente no me alcanzan las palabras para explicarlo, pero lo siento tan fuerte que creo que hasta inconcientemente lo transmito, y pienso que los que visitan seguido este blog también se han dado cuenta.
Finalmente llamar a todos los que no leen habitualmente que lo hagan. A los que leen más o menos, que lo hagan más. Y a los que leen mucho que no desistan, aunque todo los llame a abandonar.
Ja! sonó como bandera de lucha, pero de verdad es DEMASIADO IMPORTANTE.
Si tienen niños chicos, por favor incentívenlos a leer, despertar el interés de los niños por la lectura, en un contexto en que la diversidad de estímulos que rodean al niño y que compiten con la lectura son cada vez mayores, es una tarea difícil pero irrenunciable. Colaborar a que niños y niñas adquieran hábitos lectores a temprana edad, es fundamental, para que puedan desarrollarse en el plano intelectual y personal, para que adquieran conocimientos, y en definitiva para que mejoren su calidad de vida.
Hoy especialmente optimista y alegre, los dejo con una de las frases más célebres del brillante y sensible Oscar Wilde.
" We are all in the gutter, but some of us are looking at the stars."
" We are all in the gutter, but some of us are looking at the stars."
En español:
"Todos estamos en la cuneta pero algunos miramos las estrellas".
"Todos estamos en la cuneta pero algunos miramos las estrellas".
Para que no se nos olvide levantar la cabecita cuando estamos sentados en la cuneta, para que a mí no se me olvide, y para que siempre busque esas estrellitas del sur de mi infancia.
(Esta entrada fue en gran medida inspirada por Boris, su entrada cápsula y un boleto de metrotren de cartón piedra grueso. El resto lo hizo el azar que me regaló este cuento, mientras ordenaba mi caótico closet, de a poco ahora intentaré ordenar mi cabeza)