Una disgresión, de alguien que pretende dedicarse a escribir. Una especie de collage irregular, con ideas, uno que otro chiste, algún titular de diario, canciones, inquietudes, cualquier cosa que me diga algo, y que le diga algo a los demás.

junio 15, 2009

Mañana perezosa de lunes

Hace días que tenía ganas de actualizar, claro que ganas manifestadas en una serie de impulsos pequeñitos, que no alcanzaron a configurar una necesidad imperiosa, oseacomoquesí ... pero ganado a ratos la flojera de la mañana del lunes que a aveces se extiende al resto de la semana.

Casi escribo de mi ausencia en el San Cristóbal, por nuevos y enérgicos /helados paseos a la quebrada de Macul (me insisten en que ahí se ha perdido mucha gente), y posibles / inciertos pero hasta ahora nulos paseos al Manquehue (nota alarmista de CHV y escándalo de mis cercanos incluido + amigas y yo misma, arrugonas, etc).


Casi escribo de lo desordenada que estoy con la plata, algo así como consumida por mi consumismo, ahora que tuve la genial idea de dejar de pitutear (en verdad es genial he recuperado mi vida, mis fines de semana, mi familia, mis amigos), pero he seguido gastando como antes, ahora que gano mucho menos. Bueno, tampoco es que sea una Mauricio Israel, pero con las botitas negras pagadas con VISA (maldito slogan "por que la vid es ahora", y maldita mi estupidez) ya toqué fondo, y ahora sí que sí me ordeno (en verdd no me queda otra).


Casi escribo sobre mi fascinación por "Papeles inesperados", publicación inédita de Julio Cortázar a 25 años de su muerte, y mi perdición en sus letras. Estoy absorbida (suena muy raro esto, seguro se escribe o emplea de otra manera más correcta esta palabra) por ese libro, no puedo dejar de leerlo, y casi lo leo de un tirón, pero a ratos dosifico, me contengo, por que mal que mal, se supone que ahora sí, es lo último que quedaba sin publicar. Me he perdido en algunos de sus relatos tensos y dolorosos (pero de un dolor dulce, bello) y también me he reído a carcajadas con sus juegos de palabras y con su humor tan original y diferente, pasando así de un extremo a otro, en una oscilación delirante, que disfruto mucho.


De todo eso intenté escribir durante la semana pasada, y de floja, y entre que me pilló el tiempo (reitero que el tiempo no se encuentra como por sorpresa, nos habita pero al mismo tiempo hay que crearlo), dejé puras ideas esbozadas en esta suerte de borrador.


Y acá estoy en otra mañana perezosa de lunes (muy alegre por la lluvia y el frío / insisto en que el frío es energizante) pero con flojera, escuchando "One lazy morning" de Brett Anderson, que me dejó pagando el viernes.


Se suspendió su, para mí tan anhelado, concierto, y me enteré en la fila del caupolicán a los pocos minutos de haber llegado (es decir como a las 17:15, cuando pensaba que sería la única fanática /idiota en la fila y ya habían como 50 personas más fanáticas e idiotas, ja, ja, no deja de provocarme gracia eso).

El show era a las 21:00, igual me quedé esperando por que decían que iba a tocar como a las 1:30, y yo la muy cretina pretendía esperarlo, si seré cretina, es decir realmente CRETINA con mayúsculas.


Me quedé bailando igual, mirando videos de Brett (gran consuelo), conversando con un tipo de producción que me preguntaba si estaba segura de querer esperar a Brett, si valía la pena tanto fanatismo, y yo claro que lo espero ... es de esos músicos que uno cree que nunca van a tocar suelo chileno, y como van las cosas parece que así va a ser. Es que además de su música (lo noventero eufórico /impúdico, y lo actual íntimo / reflexivo) a sus 42 años sigue manteniendo esa belleza animal pero contenida, que sinceramente me trastorna, ME TRASTORNA. Insisto en que por eso y por que hasta he soñado con el concierto soy una CRETINA. Pero lo disfruto igual, me causa gracia mi fanatismo adolescente.


El viernes me pedí la tarde libre en el trabajo para coordinar el llegar temprano al concierto y no faltar al gimnasio. Cambié la clase de spinning de la noche por un rato de máquinas en la tarde (que para mí es algo grave, sé que suena idiota pero dentro de mis ritos diarios es algo importante), y todo eso para ver a Brett, mientras Brett al parecer enfermo de ebrio, o de divo, o de no se qué, se enfrascaba con su equipo en una pelea brutal con la policía de inmigración peruana (estos son los rumores relatados por el tipo de producción, quien además me dijo que Brett era "chanchito de pomaire", es decir hueco, jajajajaj, que buena la expresión no la conocía !!!).

Vuelve a mi cabeza la imagen de Brett en el sillón fucsia de "Trash", imagen que ya he publicado aquí antes, y que me trastorna. De todas las imágenes de Brett es la que más me gusta, así que la subo nuevamente, esperando verlo/escucharlo mañana, no ya como en "Trash", si no con un poco más de años, conservando y potenciando su belleza con la madurez (otra vez el espejismo de la madurez me asalta), por mientras sigo escuchando "One lazy morning", y cruzo los dedos.

3 Comments:

Blogger Ma. Antonieta said...

Que me rio con tu chanchito de pomaire jajjja.
No seas tan lapidaria, la flojera a veces hace bien y hasta nos permite alertarnos que es un estado temporal en nuestras alocadas vidas.
Lo del consumismo uy!! todos pasamos por eso, y ahora a pasos de los 40 estoy un pelo más ordenada, osea que mas vale que te ordenes altiro, mira que eso se pone color de hormiga. Mejor sigue leyendo a Cortazar, mis alumnos todavia alucinan con el beso ji,ji

5:02 p. m.

 
Blogger Cathyta... said...

jajajaja ay amiga, ya me sabía todos los pormenores relatados pero es tan diferente leerte!!

No mencionaste la planilla maravillosa eso sí!!

Bueno, en este momento cumples tu sueño y estás viendo a Brett!!! Espero que mañana llegues con la mega sonrisa!!

11:47 p. m.

 
Blogger markin said...

Realmente se te siente a dolescente, esperando que tu otro yo emerja madura. Es fascinante sentirse así. INcluso hay brillo en el relato.

la vida es hoy, y Brett, fue ayer... y quizá nada más, aunque con placer lo prolongaste y llevastea sueños.

12:52 p. m.

 

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