Una disgresión, de alguien que pretende dedicarse a escribir. Una especie de collage irregular, con ideas, uno que otro chiste, algún titular de diario, canciones, inquietudes, cualquier cosa que me diga algo, y que le diga algo a los demás.

noviembre 14, 2008

Tardes de sol y tedio

Me he desaparecido por completo y por un buen tiempo de mi casa de letras.

En parte por que he estado sumergida en tardes de sol y tedio; y en parte por que no tuve la necesidad imperiosa de escribir, y cuando eso ocurre a veces las ideas revolotean un poco, apenas, pero no alcanzan a formularse con claridad, ni menos alcanzan a pasar a palabras.

Pero entremedio han pasado varias cosas, o más bien pocas, o más bien las mismas, más bien la monotonía de los días espumosos (lentos por dentro y vertiginosos por fuera) que se aproximan al fin del año.

Días extraños, ¿ya dije espumosos? pero afortunadamente remecidos por la buena música, por esa experiencia de trance casi místico (aunque el hecho de comprar una entrada arruina un poco la magia), por esa vivencia excepcional de escuchar a las bandas que adoras, de sentir la música adentro tuyo, rebotando al interior de tu corazón, traspasando la piel, y sincronizándoce contigo por completo. Emir Kusturica y la No Smoking por segunda vez (ligermente menos gitano y más punky que la vez anterior) y R.E.M por primera y esperadísima (durante tanto tiempo) vez. No puedo creer mucho que estuve ahí en la primera fila de la cancha, viendo la carita de emoción de los músicos, que le toqué la manito al carismático Michael Stipe (si lo sé esto último es un poco estúpido), que canté, que me emocioné, que bailé, que lloré un poco.

Fuera de eso los días han seguido su curso, un poco tontos, un poco apurados, también un poco y a ratos endorfínicos ¿existirá esta palabra?, un poco aburridos, un poco mezclados con el asflato caluroso de la ciudad.

De la ciudad que a veces me angustia un poco.

Poco, poco, poco, he repetido más que un poco esta palabra.

Las repeticiones me aburren un poco, evidente, pero la oficina si que me aburre por completo, me angustia. Por eso a veces como cualquier cosa a la rápida, apurada, y aprovecho el resto de la hora de colación (que oficinista mi existencia, dios mío !!!) para salir a dar una caminata larga, para re encontrarme con la luz natural y un aire no viciado por el frío falsamente agradable del acondicionado.

Qué se yo, escuchar los pajaritos, conversar con alguno de los pocos caballos que van quedando (por que los demás ya se los llevaron a lugares donde quede pasto, acá el cerrito verde se secó por completo, ahora es amarillo), saludar a un perro de los que abandonan acá en la periferia, de esos que abandonan a su suerte en medio del parque industrial (que es lo mismo que condenarlos a una muerte lenta) y decirle "tranquilo pequeño todo va a estar bien", mentirle un poco pero no por maldad, solo para sacarle una sonrisa y acariciarle un poco la cabeza. "Fresco, bonito, todo bien".

***

(Es muy probable que todas estas letras estén más que influenciadas por la lectura, por el estilo de "Opio en las Nubes", de Rafael Chaparro Madiedo, un regalo, un gesto bonito que me alegró los días, una sorpresa que me envió Arawaco, desde Colombia, desde esa tierra que no conozco, pero con la que he soñado más de alguna vez. Seguimos todos dando vueltas, en el baile de de los desconocidos como dijiste, y es bonito eso también, salirse aunque sea por un rato de la isla)

5 Comments:

Blogger Pamela said...

¿Por qué será que todos los finales de año se parecen tanto? Coo que me dan sueño: espumosos, me gustó...

Lo de la música no deja de ser una buena inyección de alegría.

Gracias por el poema de Benedetti!!

4:06 p. m.

 
Blogger Tondo Rotondo said...

Que suerte... poder pasear una tarde de sol... como als añoro, ahora que en esta parte del Mediterráneo oscurece a las 6 de la tarde... y caballos, pájaros.... Uhhhhhhhhhhhhmmmmmmmm

6:10 p. m.

 
Blogger Aristóteles said...

Gracias por tu texto, he pasado una buena tarde.

Que tu pases una estupenda semana, niña.

Besos.

5:49 p. m.

 
Blogger Ma. Antonieta said...

Qué rico poder salir a caminar a la hora de "colación", es un gran gusto.....
Yo adoro mi pega, pero igual a veces me estresa tanta estrella, entonces abro la puerta de escape y me invento cinco minutos de trámite interno para caminar por los pinos que en esta epoca del año huelen más rico que nunca...eso me refresca y me inspira....pero igual no he tenido la musa para escribir ultimamente.

11:20 a. m.

 
Blogger arawaco said...

¡¡¡Gracias!!!

10:05 p. m.

 

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