Una disgresión, de alguien que pretende dedicarse a escribir. Una especie de collage irregular, con ideas, uno que otro chiste, algún titular de diario, canciones, inquietudes, cualquier cosa que me diga algo, y que le diga algo a los demás.

febrero 14, 2007

Gatos y Transantiago

Este es Juanín, un tierno, curioso y vanidoso gato, quién casi muere de la envidia al ver publicada una foto de Castor en este blog, en vez que una foto de él. ¿Por qué? Me preguntó, y no esperó respuesta, se limitó a exigirme que publicara una foto de él.
Es un poco tirano este animalito, pero lo quiero, por eso accedo a su capricho y publico su foto.
Quería aprovechar de publicar inmediatamente una foto de Mafalda (la gata), para que no le vaya a bajar a ella también un berrinche, pero descubrí que no tengo ninguna.
Juanín y Mafalda, han abandonado su vocación de Killergatos, y ya no cazan más pajaritos para dejármelos a los pies de la cama, lo cual les agradezco profundamente pues aunque ellos lo hacían con extremo cariño para mí eran momentos chocantes y tristes, por decir algo. Parece que ya no lo hacen por que me ven bien. Sus “regalitos” me los dejaban antes, cuando estaba triste, justo en los días más depre.
Ahora se dedican a revolcarse en la tierra del jardín, a espantar al Rusio (gato que no quiere comprender que no vive con nosotros) o a dormir largas horas sobre un plumón cyan. Al parecer esta es la actividad que más les gusta: dormir. También son expertos en lavarse y por supuesto, en botar las chucherías de mi velador como exigencia de un desayuno urgente, cuando me he pasado de la hora.
Afortunados ellos, que no saben nada del Transantiago, ni de los reporteros histéricos aunque felices por que por fin tienen una noticia de verdad que cubrir en verano.
Afortunados ellos.
¿Y yo?, ¿Cómo me ha ido a mí con el Transantiago?
Más o menos bien, por que sigo movilizándome en metro a todos lados, y el servicio no ha variado mucho, a excepción claro de la cantidad de gente, que de verdad es un poco angustiante y transforma cada tren en un lugar para nada apto para personas con claustrofobia y/o con ataque de pánico. He visto a un par de incautos, salir corriendo entre lágrimas (no exagero, lo juro).
Eso sí, tengo un problemita. La distancia que debo caminar desde la estación más próxima hasta mi trabajo, es más o menos larga, 25 min. aprox. Esto está bien ahora en verano, con luz y sin lluvias, pero en invierno cuando a las 6:30 de la tarde, ya sea de noche y las calles de Huechuraba estén convertidas en ríos, no tengo idea cómo lo voy a hacer.
Sí, ya sé.
Me informé en el call center de Transantiago (que siútica, digamos en la línea 800) y descubrí que me sirven dos micros locales, de acercamiento.
Pero estas dos micros se dan un paseo por La Pincoya … y que Diosito (convengamos que existe, hoy así lo creo) y los habitantes de La Pincoya me perdonen lo prejuiciosa, pero no quiero ir a meterme a la Pincoya en micro.
Salvo mis prejuicios y temores, fundados o no, con el Transantiago no me ha ido mal, aunque veo en las noticias que a otros sí, pésimo. Y aunque por lo general la televisión miente y no hay que tomarla como referente absoluto de todo, es una realidad que la implementación del nuevo sistema de transporte público ha sido bastante caótica.
No quiero ver a más gente esperando 2 horas una micro, o gente colgando de la puertas arriesgando la vida para no perder el trabajo, y por lo mismo espero que las deficiencias en la planificación se puedan ajustar (crucemos los dedos para que no sean graves), que los desinformados nos informemos, y sobre todo que dejemos de tenerle tanto temor y resistencia a los cambios (no hablo ya sólo del transantiago, si no de la vida en general).

8 Comments:

Blogger Sólo Felipe said...

Vamos por parte, como diría nuestro amigo Hans Pozo (que cruel y antigua la talla). Primero sobre los gatos... creo que son los animales más interesantes con que puede compartir el ser humano. De hecho, la gran pregunta es cómo es que los gatos dejan que los doméstiquemos.

De hecho, con mi Bruno he pasado más de una rabia, pero después llega todo cariñoso y el mal rato desaparece inmediatamente. Como diría Winston Churchill, "los perros nos ven como sus amos, los caballos como sus iguales, pero los gatos nos ven como sus súbditos". ¿O no es así?

Ahora respecto al Transantiago, la verdad desconozco como anda el nuevo sistema de transporte, porque la flojera me ha ganado y desde ahora sólo me movilizo el auto. Pero por lo que he escuchado de mis colegas que están reporteando en tema, parece que la cosa no va muy bien. Lento, pero inseguro, como dicen.

Pero sí te encuentro la razón Roxi en que me carga la gente que alega y alega por el tema, reaccionarios de corazón. Alegaron cuando se cambió de las liebres a las micros amarillas y alegan ahora. Yo creo que cualquier intento de mejorar el paupérrimo transporte público capitalino merece todo mi respeto.

Muchos saludos amiga!!

5:19 p. m.

 
Blogger alvaro said...

que lindo "detalle" el que sus mascotas le dejen regalos semivivos a sus pies.......parece que , como buenos felinos, tienen su carácter...
que bueno que te ha ido bien con el trans... al parecer hay gente que le a ido mas o menos, aunque lo entiendo : hace un par de semanas estaba en Av. Pedro Montt en Valpo cuando me llama mi señor padre que nos juntemos en 15 norte en viña, espero un rato micro pero todos iban a los cerros... minutos después me percato que han cambiado los recorridos por el TransValparaíso
Como escucha, no solo existe el transantiago, tb el transvalaparaíso (versión ultra modesta eso sí comparado con la capitale)
la cosa es que bastó con caminar un parde cuadras hasta av errazuriz para tomar uno de los mimos buses chicos y horribles, solo que pintados recién, con otros carteles y un chifer que saluda (algo es algo)
como ud puede ver, yo, pueblerino, ando perdido con todos los trans posibles
pero no me quejo, cambios que están orientados al orden, la limpieza y a hacer las cosas a escalas mas humanas siempre serán para "más mejor"
el problema de santiago es que es una ciudad mas planificada, llena de guettos sociales, fragmenteada, es por eso que la gente tienen q mandarse viajes enormes para laborar....y eso no es culpa de los buses de colores y franjas

saludos ¡¡¡¡¡

8:51 p. m.

 
Blogger alvaro said...

perdón, acabo de percatarme de que escribí horrible ¡¡¡¡
fe de erratas : santiago es una ciudad MAL planificada....


ahí no más

8:53 p. m.

 
Blogger boris said...

roxi, que bien que no has tenido problemas, animo con el metro,
como van tus lecturas veraniegas? que estas leyendo?
un abrazote, boris

10:36 p. m.

 
Blogger Parisgaladriel said...

Esa es una de las pocas ventajas que tiene mi ciudad chiquita. De mi casa a mi trabajo son solo 10-15 minutos. Mucho gusto en conocer a tu gatito, aunqe no soy muy fanática de los gatos, ademas de que soy alérgica.
Un abrazo, amiga, y que estés siempre genial.

10:51 p. m.

 
Blogger Tondo Rotondo said...

Yo tambien soy un entusiasta gatófilo... Y me ha entusiasmado la foto que acompña tu post: wapo, wapo...

7:11 p. m.

 
Blogger kurotashio said...

Hola niña :)

Al parecer la planificación de recorridos que no siempre son del gusto de las personas, pero al menos llegan a destino final (si es que alcanzan a hacerlo, claro).

En mi caso personal, el recorrido I·11 no ha dado luces de problemas ni mucho menos, aunque comparado con los viajes de un paraguazo que me pegaba en el 379 - 615 son bien diferentes, pues ahora el viaje se reduce a no más de 15 minutos, sólo hasta la Plaza de Maipú, donde me queda tomar el troncal 401 principalmente... La frecuencia es buena, tampoco así como choriflaishuperbacanosa, pero cumple con lo decente, aunque las micros no sean cero kilómetro (algunas rayan en lo viejas), pero es cosa del tiempo, de las ganas de los empresarios por renovarse y los contratos realizados.

De todas formas, no faltan las señoras que aún tocan el timbre a destajo, que paran donde quieren y que para variar, avalan a los pendejitos que rayan la propiedad rodante...

Lamento que tengas que pasar por el barrio residencial La Pincoya, pero al menos no tienes que soportar protestas de otros sectores donde se supone "no tienen microbuses" (todo por que sus alimentadorees pasan a 2 cuadras de lejanía).

Tal y como mencioné hace unas semanas en Chilevisión para un contacto, Estamos en Chile.

Un abrazo señorita :)

kurotashiO!

2:58 p. m.

 
Blogger kurotashio said...

P.D:
A todo esto, recuerdo que mi gato llamado Willy era campeón para llevar sorpresas, especialmente a los pies de la cama de mi vieja (unos ratones abatidos por la violencia de este wn "duro de matar"), y que lamentablemente murió igual, pero de una manera que realmente no es para nada chistosa: Envenenamiento de vecinos odiosos :(

3:00 p. m.

 

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