Una disgresión, de alguien que pretende dedicarse a escribir. Una especie de collage irregular, con ideas, uno que otro chiste, algún titular de diario, canciones, inquietudes, cualquier cosa que me diga algo, y que le diga algo a los demás.

marzo 27, 2006

¡Me gané una mata de habichuelas!

En un estado de ánimo Classic Roxi, que coincida con el personaje que he armado en mi cabeza acerca de mi misma , a propósito del día de hoy, y del regreso al trabajo, (incluido paseo en metro repleto de gente por todo Santiago y con dos combinaciones de línea), podría decir: “Otro día lunes con cierto tono desesperanzado”.
Sin embargo no es así por varios motivos:

- El primero es que por fin y después de tres días de intentar conseguir una hoja de postulación al Taller de Guión de Cine que hará el Maestro Galemiri en el Centro Cultural Palacio La Moneda, finalmente conseguí hacerlo. Ya llené la ficha y se la entregué a una muy amable funcionaria del Centro Cultural de España, que la semana pasada tuvo que soportar una típica sobre reacción mía, en la que casi me pongo a llorar por no tener la mencionada hojita. Lo sé, no puedo ser tan infantil y llorona, pero al menos estoy en condiciones de asegurar que logré aguantar el llanto, aunque supongo que mi actitud de angustia y desorientación todos pudieron leerla en mi cara.

- El segundo motivo de mi alegría, en este día lunes, es la corrección, no menor, que le hizo una gran amiga al título de mi blog. Siempre en buena y nunca en mala (como acostumbramos decir nosotras) me aclara: “Amiga la traducción de atrapada es Caught y no Catched”. Le creo, sin duda, ella proviene de una familia, europea, es trilingue por decir algo, y además hizo la U en Inglaterra. Ciertamente sabe más de traducciones que yo y mi ignorancia, que los pelotudos a los que les consulté el viernes, y por supuesto más que babel fish, google, y otros traductores en línea por defecto limitados y erróneos (en buena!).
Tras advertir mi torpeza, y un par de segundos de ofuscación, se me ocurrió una gran idea: ¡ Mantener el nombre !. Sí, así mal escrito, mal conjugado y todo, por que se entiende y por que tiene que ver conmigo.
Mi profesora de inglés del colegio, Miss Pamparana, estaría furiosa, siempre me decía: “Mijita aprenda a pronunciar, en Estados Unidos, ni el chicano más roto, pronuncia la ed” … tan clasista y poco pedagógica la señora. Si no hubiera sido por el Gino, compañero aliado que me hacía todas la pruebas de inglés a cambio de ayuda en los trabajos de castellano (nótese “castellano” y no lenguaje y comunicación como es ahora), todavía estaría pegada en el colegio por ese ramo.
Por otro lado sintonizo un montón con el lindísimo inglés mal pronunciado intencionalmente por el gran dominicano Juan Luis Guerra, en canciones como Guavaberry. “I laic to liv in de strits, drinking mai guavaberry watching the son gou daun” (eso sí, todas sus canciones están bien escritas y esto es una exageración mía).
Es grande este Juan Luis Guerra, siempre con sus preocupaciones sociales, como en “El costo de la vida”, donde entre otras cosas dice “y las habichuelas no se pueden comer”.
Ya sé me estoy yendo un poco del tema inicial, pero vale la pena, síganme…
Otro gran bilingüe latinoamericano de la música es el panameño Rubén Blades, (AMEN, sí con mayúscula), quién en “La canción del final del mundo” le dice al creador de la bomba atómica que se “ha ganado una mata de habichuelas” haciendo referencia al cuento infantil “Juancito y la mata de habichuelas”, y agrega “La puedes cobrar en el más allá”.
Tanto Juan Luis Guerra como Rubén Blades, son seres humanos demasiado conscientes, admirables, preocupados por el prójimo, y retratan nuestra realidad latinoamericana y reflexionan acerca de ella. Tanta consciencia social invariablemente tenía que terminar en la política (Blades) o en la religión (Guerra), y cada uno en su estilo, y a través de su música contradictoriamente triste y alegre a la vez (como una buena borrachera) me conmueven con todas sus canciones. De las letras de sus canciones quiero extraer algunos textos, que son algo así como sus frases célebres, y / o representativas de sus leitmotivs:

- Por que matan a la gente, pero no matan a la idea.

- Ella en un club de tenis, yo a veces juego billar, ella almuerza en el lina, yo en un comedor social; tiene en su residencia un sauna, una piscina, en mi pensión dos cubetas para mojarme la vida.

- Todo vuelve, el caminar de mi padre, mi abuelita y su rosario, el perfume de mi madre, mi esquina en el vecindario …

- Ojala que llueva café en el campo, que caiga un aguacero de yuca y te, del cielo una jarita de queso blanco y al sur una montaña de berro y miel ojala que llueva café.

- Mirando a gente que se ha dado a la fuga, pueblos corriendo en eternas retiradas, viendo su huida convertirse en dicha, pues del encuentro con la verdad nadie se escapa.

- El costo (d)e la vida sube otra vez, el peso que baja, ya ni se ve y las habichuelas no se pue(de)n comer, ni una libra de arroz, ni una cuarta e café, a nadie le importa qué piensa usted, será porque aquí no hablamos inglés.

Ya me puse media fundamentalista y feligresa de estos dos músicos, pero volviendo al tema inicial, y como conclusión de todos esto conservaré el título “Catched”. Además por mi alegría, sentido del humor y creativaidad en el día de hoy ¡Me gané una mata de habichuelas! … Espero cobrarla en esta vida.